Dónde colocar el router: guía práctica para un Wi‑Fi estable
Evita 12 errores al colocar el router y mejora el Wi‑Fi en casa. Descubre ubicaciones ideales, qué interferencias evitar y cuándo usar repetidores o mesh.
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Cuando internet de repente se arrastra, la reacción instintiva es culpar al proveedor. Sin embargo, la experiencia demuestra que no siempre es justo. Con más frecuencia, el verdadero culpable es el lugar donde “vive” el router. Si eliges el rincón equivocado, incluso un dispositivo moderno y potente puede quedarse corto.
A continuación, 12 de los errores más comunes que minan el Wi‑Fi, además de una guía sencilla para dar con el punto óptimo del router.
Peligros del calor: esconder el router en un mueble es mala idea
Resulta tentador esconder el router a la vista: en un armario, tras una cortina o debajo de una pila de ropa. Pero los routers generan calor, sobre todo cuando atienden a televisores, cámaras de seguridad y equipos del hogar inteligente. Si se les corta la ventilación, llega el sobrecalentamiento. En el mejor de los casos, el rendimiento cae; en el peor, la carcasa puede deformarse. Lo sensato es mantener el dispositivo al aire para que circule bien.
Metal y espejos: “muros” invisibles para la señal
Las superficies metálicas reflejan las ondas de radio, de modo que la señal rebota. Los espejos se comportan de forma similar: su reverso es una capa metálica que debilita la conexión. Dejar el router junto a cajas fuertes, radiadores, un espejo grande o muebles metálicos suele traducirse en una red inestable.
Agua cerca del router: una forma segura de perder velocidad
El agua absorbe sorprendentemente bien las ondas de radio. Incluso un jarrón o una jarra grande pueden dañar el rendimiento; un acuario, con más motivo. Si el internet del salón se viene abajo de repente, conviene comprobar si el router está junto a un recipiente con agua.
Los electrodomésticos generan interferencias fuertes
- La cocina es el lugar más problemático para el Wi‑Fi.
Un microondas opera en una frecuencia que se solapa con la banda de 2,4 GHz, y frigoríficos y televisores antiguos también introducen ruido. Si usas un router de doble banda, pásate a 5 GHz: es menos sensible a los electrodomésticos.
- Las lámparas fluorescentes también interfieren
Las bombillas de bajo consumo, especialmente las más antiguas, emiten ruido de radio al encenderse. Si el router está cerca, la conexión puede resentirse cada mañana al encender las luces.
Muebles y libros: absorbentes invisibles de señal
Guardar el router en una vitrina de cristal o en una estantería repleta de libros queda ordenado, pero los materiales densos se tragan el Wi‑Fi. Cuanto más gruesa sea la barrera entre el router y tus dispositivos, más débil será la señal.
El dormitorio, una ubicación discutible
Aunque no se ha probado un daño causado por el Wi‑Fi, los especialistas desaconsejan colocar el equipo cerca de la cama. Un dormitorio no es el mejor lugar para un aparato que funciona a todas horas.
Poner el router en el suelo es común… y poco útil
A ras de suelo, la señal pierde fuerza: la onda se va al forjado. Además, el dispositivo es fácil de golpear y dañar. Apunta a 1–1,5 metros de altura.
La habitación infantil tampoco es ideal
Los expertos recomiendan colocar el equipo lejos de las zonas donde los niños duermen y estudian. La apuesta segura es el pasillo o el salón, donde el hardware pasa desapercibido y no estorba.
Ignorar la distribución del piso
Muros gruesos, recovecos, suelo radiante, tabiques reforzados: todo eso distorsiona el recorrido de la señal. Dar una vuelta por la casa con una app que mida los niveles de Wi‑Fi ayuda a encontrar el punto óptimo.
Un solo router no resuelve los pisos grandes
Si tu casa supera los 70–80 metros cuadrados, la señal difícilmente cubrirá todas las estancias por igual.
La solución: repetidores o sistemas mesh. Crean una única red potente, sin “huecos”.
Firmware desactualizado y ajustes por defecto
La ubicación no lo es todo: también hay que mantener el dispositivo en buen estado. Las actualizaciones mejoran la estabilidad, refuerzan la seguridad y reducen las interferencias. Un repaso ocasional a los ajustes ayuda a evitar problemas de velocidad.
El lugar ideal para el router: lista rápida
- Cerca del centro de la vivienda
- A 1–1,5 metros de altura
- Lejos de espejos, agua y metal
- Fuera de la cocina
- Ni en un mueble cerrado ni en el suelo
- Alejado de la habitación infantil
- En una balda abierta, no en un espacio cerrado
Coloca el router con cabeza y tu internet se sentirá sensiblemente más rápido: no hace falta cambiar de plan ni de equipo.