Cómo usar hojas de laurel para blanquear y perfumar la colada

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Las hojas de laurel llevan años siendo un básico de la cocina, pero también cumplen una función menos evidente. Esas hojas secas de siempre pueden subir el nivel del lavado, refrescar la colada e incluso sustituir a los habituales potenciadores de fragancia. Mucha gente ya recurre a este recurso, y sigue ganando adeptos.

Por qué el laurel entra en la colada

A veces, los trucos más simples resultan los más efectivos. En casa, los objetos cotidianos se reinventan: algunos mantienen el armario perfumado con adhesivos aromáticos, otros preparan sus propios saquitos y no faltan quienes miran a las especias de la despensa. Sin complicarse, se consigue mucho.

El laurel es uno de esos ayudantes discretos. Aporta aroma en la cocina y funciona sorprendentemente bien en la lavadora. El cambio se aprecia sobre todo en los blancos: la hoja parece atraer la suciedad, ayuda a avivar el tejido y lo deja con una sensación de frescura.

Cómo actúa el laurel sobre las telas

Esta especia sirve tanto para prendas blancas como de color. En las telas claras actúa como un blanqueador suave, sin componentes agresivos. La ropa de color lavada con laurel mantiene su viveza, no se ve apagada y es menos propensa a perder la forma.

El olor que queda tras un lavado así es sutil y especiado, y permanece en el tejido. Puede sustituir al suavizante si su perfume resulta demasiado intenso o si se prefiere una opción más natural.

Formas de usar las hojas de laurel

Hay varias opciones sencillas para la lavadora y para el lavado a mano:

En el tambor

Coloca de 3 a 5 hojas secas directamente con la colada. Es un método versátil que se adapta a la mayoría de programas.

En el compartimento del suavizante

Añade las mismas 3–5 hojas si las telas necesitan un cuidado extra, por ejemplo cuando se ven demasiado lavadas o han perdido frescura.

Para lavado a mano

Echa las hojas en la palangana con agua. Es útil para tejidos delicados que no conviene meter en la lavadora.

En una bolsa de tela

Introduce hojas de laurel en una bolsita o en un calcetín limpio, anúdalo y mételo en la lavadora. Así se evitan restos sobre la ropa.

Otros usos cotidianos

La especia también es útil fuera de la zona de lavado. Las hojas de laurel se colocan en los armarios para ahuyentar polillas: su aroma repele las plagas y ayuda a proteger la ropa.

Algunas personas queman las hojas a modo de incienso. Incluso sin rituales, el efecto es claro: el aire de la habitación se vuelve más fresco y suave.