23:32 14-01-2026

X limita en Grok la generación de imágenes a suscriptores

X limita en Grok la generación y edición de imágenes solo a suscriptores de pago tras casos de abuso y presión regulatoria. Conoce qué cambió y por qué.

X ha cambiado la forma en que se accede a una de las funciones más comentadas de Grok: las herramientas integradas para generar y editar imágenes. A partir de ahora, solo los suscriptores de pago de X podrán crear y modificar imágenes a través del chatbot.

Qué cambió en concreto

En mensajes a los usuarios, Grok señaló que la generación y edición de imágenes en la plataforma X está disponible únicamente para suscriptores de pago.

La restricción se aplica específicamente a X: en la app de Grok, en el momento de la publicación, aún se podían crear imágenes sin suscripción.

Por qué X dio este paso

La función comenzó operando en modo abierto para todos, con límites diarios. Los usuarios podían subir la foto de otra persona y pedir a Grok que la editara, incluso para crear versiones sexualizadas o desnudas. Esto derivó en una avalancha de imágenes no consensuadas, entre ellas representaciones sexualizadas de menores, además de materiales con actores, modelos y figuras públicas.

Este contenido desató indignación internacional, y varios países criticaron públicamente a X y a Grok por la falta de salvaguardas adecuadas.

La respuesta de Musk y la postura de X

X y Elon Musk condenaron públicamente el uso de la herramienta para crear estas imágenes y afirmaron que la plataforma seguiría las normas que prohíben el contenido ilegal. Musk también indicó que crear materiales ilegales a través de Grok acarrearía las mismas consecuencias que subir contenido ilícito a la plataforma.

Presión de los reguladores

A medida que el escándalo escalaba, los reguladores de varias jurisdicciones intervinieron:

Restringir la generación y edición de imágenes de Grok a los suscriptores de pago suena a respuesta de emergencia ante el golpe reputacional y regulatorio: más que un intento de mejorar el producto, parece una forma de recortar rápido los abusos y mostrar que X tiene las riendas. Llevar la función tras un muro de pago eleva la barrera de entrada y frena la difusión de contenido cuestionable, pero no resuelve el problema de fondo: la herramienta ya ha demostrado que puede plegarse a usos ilícitos.