20:31 14-01-2026

Utensilios de cocina: riesgos ocultos y opciones seguras

Guía sobre utensilios de cocina: riesgos de aluminio, teflón, cobre, silicona y melamina, y opciones seguras como acero, vidrio y cerámica. Protege tu salud.

Las conversaciones sobre alimentación saludable suelen centrarse en la comida en sí: menos azúcar, más verduras, las grasas adecuadas. Aun así, hay un factor que a menudo se pasa por alto: incluso platos bien planteados pueden volverse problemáticos si se cocinan o almacenan en recipientes inadecuados. Algunos materiales liberan sustancias al calentarse o tras un uso prolongado; pueden acumularse en el organismo y, con el tiempo, empezar a afectar a la salud.

Utensilios y papel de aluminio

El aluminio es uno de los materiales de cocina más discutidos. Al calentarse, puede migrar a los alimentos, sobre todo en preparaciones ácidas o saladas. El metal no se elimina con facilidad del cuerpo y puede acumularse durante años.

Médicos e investigadores vinculan el exceso de aluminio con alteraciones del sistema nervioso y del sistema inmunitario, así como de órganos internos. Si prescindir del papel de aluminio resulta complicado, conviene minimizar el contacto directo con la comida. Un recurso sencillo es usar papel de horno como capa intermedia.

Teflón y recubrimientos antiadherentes

La batería antiadherente es práctica, pero exige cuidados. Cuando se sobrecalienta, un recubrimiento dañado puede liberar compuestos perjudiciales. Precalentar una sartén vacía o cocinar a fuego muy alto entraña un riesgo especial. Los arañazos y desconchones son una señal clara de que toca despedirse de esa pieza; incluso daños menores aumentan la probabilidad de que sustancias indeseadas terminen en el plato. También es mejor evitar utensilios de metal con este tipo de superficies.

Utensilios de cobre

El cobre es esencial en trazas, pero como material de cocina puede dar problemas. Con el tiempo se oxida y sus iones pueden pasar a los alimentos. Una pátina verdosa en la superficie es una alerta: esos utensilios ya no sirven para cocinar. En casa, las ollas y sartenes de cobre es preferible usarlas de forma ocasional o sustituirlas por materiales más neutros.

Silicona: no tan simple

La silicona se percibe como moderna y práctica, pero la calidad importa. La que está marcada con LFGB o FDA se considera más segura, ya que indica que el material ha sido probado. Los colores muy brillantes y saturados pueden sugerir tintes agresivos. Y la silicona no está pensada para calor extremo: superar el rango de temperatura recomendado puede provocar la liberación de compuestos no deseados.

Melamina y plástico

La vajilla de melamina suele resultar atractiva y cómoda, pero no es apta para alimentos calientes. Al calentarse, estos artículos pueden liberar formaldehído, una sustancia clasificada como carcinógeno. La misma cautela se aplica a los recipientes de plástico. Son prácticos para almacenar, pero es mejor no recalentar comida en ellos ni verter platos muy calientes. Para eso, el vidrio o la cerámica son opciones más seguras.

Qué cuenta como menaje más seguro

Es imposible prescindir del menaje por completo, pero sí se pueden elegir materiales más neutros:

El menaje no es un mero accesorio; forma parte de la dieta diaria. El material en el que cocinas influye de forma directa en la calidad del plato. Elegir con criterio y sustituir a tiempo las piezas desgastadas reduce riesgos evitables y hace que las comidas sean, de verdad, más seguras.