01:06 17-12-2025

Arqueología submarina en Haifa: secretos del Mediterráneo

Descubre la arqueología submarina en Haifa: métodos, retos y avances de la Universidad y el futuro Centro Nacional para desvelar puertos y barcos antiguos.

Haifa es conocida como una gran ciudad israelí con un puerto bullicioso, playas amplias y vistas abiertas al Mediterráneo. Pero detrás de ese perfil urbano late una historia mucho más antigua—y, en sentido literal, sumergida. Frente a la costa, donde el mar alcanza las laderas del monte Carmelo, el fondo marino podría guardar rastros de vida humana de muchas épocas, desde la Edad del Bronce hasta el periodo de las conquistas árabes. Los investigadores sostienen que estas aguas pueden narrar milenios de historia, y el trabajo para descifrarlas ya está en marcha.

Por qué el mar frente a Haifa importa a los investigadores

Durante siglos, el litoral de Haifa estuvo en el cruce de rutas del comercio marítimo. Llegaban barcos de distintas regiones, y la franja costera funcionaba como punto clave para el intercambio de mercancías y el contacto entre pueblos. Los especialistas consideran plausible que aquí se hayan hundido embarcaciones antiguas, y que restos de puertos e infraestructuras costeras permanezcan bajo la arena.

El Instituto de Estudios Marítimos de la Universidad de Haifa lidera la labor. Sus equipos trabajan en tierra y bajo el agua, combinando inmersiones, imagen subacuática y modelos digitales para interpretar lo que podría ocultar el lecho marino. En los próximos años, el Puerto de Haifa tiene previsto albergar un Centro Nacional de Arqueología Marina, concebido como base para conservar, estudiar y proteger los objetos extraídos del mar.

Por qué no es sencillo

La arqueología subacuática exige una delicadeza que va más allá de una excavación convencional. El mar ha ido remodelando la línea de costa, muchos objetos quedaron sepultados bajo capas de arena y la sal y las corrientes desgastan lo que permanece sumergido. La vida contemporánea añade otro desafío: Haifa sigue siendo un gran puerto en operación, y la construcción y la actividad diaria limitan el acceso y obligan a actuar con máxima cautela. La promesa es evidente, pero también las restricciones.

Lo que se sabe hasta ahora

Los hallazgos directos frente a la costa de Haifa aún son escasos. Aun así, los descubrimientos a lo largo del litoral israelí—fragmentos de barcos antiguos, anclas y elementos de estructuras portuarias—apuntan a que las expectativas aquí están bien fundadas. Resulta razonable pensar que cerca de Haifa también aguarden evidencias valiosas.

Por ahora, la preparación manda: se habilitan nuevos laboratorios, se afinan tecnologías, se forman estudiantes y se desarrollan modelos informáticos de posibles yacimientos. A medida que las condiciones permitan trabajar con mayor seguridad, el equipo prevé concentrarse con más intensidad en las aguas inmediatas de Haifa.

Por qué importa

El fondo marino funciona como un archivo. Puede preservar pistas sobre cómo se vivía en distintas épocas: qué se comerciaba, cómo se construían los barcos y cómo eran los puertos. Haifa ha desempeñado un papel decisivo en la región durante mucho tiempo, y la prueba de ello podría estar muy cerca de la orilla, oculta bajo un velo de agua.

Este tipo de investigación amplía nuestra comprensión del mundo que habitamos. No solo interpela a especialistas; también despierta la curiosidad de cualquiera que quiera entender cómo ha evolucionado la sociedad humana.

Qué sigue

Haifa se perfila cada vez más como un laboratorio a cielo abierto. La investigación se expande, surgen nuevos centros y entran en juego herramientas modernas—cartografiado subacuático, modelado 3D y análisis digital. El objetivo es aprovechar estas tecnologías para identificar y reconstruir objetos antiguos con mayor precisión.

Los equipos insisten, además, en que los resultados deben llegar al público y no quedar atrapados en informes. Entre los planes figura divulgar los hallazgos mediante visitas virtuales, exposiciones en línea y publicaciones. Frente a la costa de Haifa reposa un mundo olvidado que, a juzgar por el impulso actual, parece dispuesto a emerger.