21:59 15-12-2025

Cómo limpiar polvo pegajoso en la cocina: métodos rápidos

Aprende a eliminar el polvo pegajoso en la cocina con vinagre, bicarbonato, aceite y ácido cítrico. Soluciones para rincones difíciles y superficies grasas.

Con la llegada de las fiestas de Año Nuevo, muchos se lanzan a la limpieza a fondo y se topan con un enemigo correoso: el polvo pegajoso. Se posa donde casi no llegan las manos: sobre los armarios, en las esquinas cerca de la campana y a lo largo del techo. Los vapores grasos se mezclan con el polvo y forman una película tenaz que un paño normal no consigue levantar.

Estas son soluciones directas y asequibles para devolver a la cocina esos rincones “muertos” a un estado presentable sin dar mil vueltas.

Vinagre: un clásico fiable

El vinagre diluido en agua a partes iguales (1:1) sigue siendo de lo más eficaz contra superficies saturadas de grasa. Pulveriza, deja actuar cinco minutos y retira los restos con un paño húmedo. En la práctica, luce especialmente bien en acabados lisos y brillantes. Un aviso importante: no lo uses en piedra natural ni en mármol; existe un riesgo real de dañar la superficie.

Bicarbonato: simple y eficaz

El bicarbonato de uso cotidiano responde incluso donde fallan algunos limpiadores comerciales. Mézclalo con un poco de agua hasta formar una pasta espesa. Al adherirse, permanece en zonas verticales; con un cepillo y un frote ligero, la capa pegajosa se desprende sin rayar el mueble.

Bicarbonato + aceite: una pareja rara que cumple

Para acumulaciones pesadas, la combinación de bicarbonato y aceite vegetal se gana su sitio. Extiende la mezcla y déjala actuar 20 minutos: el aceite afloja la grasa y el bicarbonato ayuda a retirarla de forma mecánica. Úsala solo en acabados brillantes; en los mates quedarán marcas.

Aceite + vinagre: un uno-dos contra la grasa

Otra dupla efectiva es aplicar primero aceite vegetal y después vinagre. Cubre con una película fina de aceite y trabaja la zona con un cepillo hasta que el polvo pegajoso empiece a soltarse. Luego trata con la solución de vinagre y enjuaga con agua jabonosa. Esta secuencia resulta especialmente cómoda en superficies texturizadas y en las esquinas.

Ácido cítrico: poco coste, gran efecto

El ácido cítrico disuelto en agua (15 g por litro) maneja con facilidad los restos pegajosos antiguos. Aplícalo, deja actuar 30 minutos y enjuaga. No rinde peor que los limpiadores de marca, no daña la mayoría de los acabados y no deja olor persistente.

Limpiacristales de automóvil: la vía rápida

La opción más inesperada es el limpiacristales para coche. Pensado para cortar al instante la suciedad de la carretera y la película aceitosa, actúa rápido: pulveriza y pasa el paño. Es una elección práctica cuando el tiempo apremia.