05:58 10-12-2025

Puesta a tierra en casa: por qué triunfa el triángulo

Aprende cómo funciona el bucle de puesta a tierra en vivienda, por qué el esquema triangular rinde mejor, qué exigen las normas y qué materiales usar.

La puesta a tierra doméstica no es un trámite: es lo que impide que una avería convierta una carcasa metálica en un peligro de descarga. Aquí va cómo trabaja un bucle de tierra, por qué una sola pica rara vez basta, qué permiten las normas y por qué el esquema triangular suele imponerse en la práctica.

Por qué importa el sistema de puesta a tierra

Si falla el aislamiento de un equipo, la tensión puede aparecer en la carcasa. Al tocarla, el cuerpo humano puede convertirse en el camino de la corriente. Con un bucle de tierra bien ejecutado, la corriente de defecto toma la ruta de menor resistencia: hacia el terreno, no a través de la persona. Para que el conjunto funcione como se espera, la resistencia de tierra debe ser baja. En viviendas, se recomienda un valor no superior a 30 ohmios; si es posible, conviene apuntar a unos 8–10 ohmios.

Por qué una sola pica en el suelo no alcanza

Un electrodo vertical rara vez ofrece la resistencia requerida. Los suelos densos o secos empeoran el contacto eléctrico. La resistencia se mide con instrumentos específicos, aunque no siempre se realiza la prueba. En la práctica cotidiana, a veces se recurre a una bombilla incandescente conectada entre fase y bucle de tierra; si luce con fuerza, se considera aceptable el contacto.

Qué dicen las normas

El capítulo 1.7 del PUE fija los requisitos de puesta a tierra. No obliga a una forma triangular, pero recomienda emplear estructuras metálicas enterradas. Se prohíbe usar tuberías metálicas de los sistemas de agua, alcantarillado o gas, porque añaden riesgos.

Por qué el triángulo suele imponerse

Los electrodos pueden disponerse en línea o en otros patrones. En la construcción privada, sin embargo, el triángulo suele ganar por razones sencillas:

Por lo general, el lado del triángulo equivale a la longitud del electrodo. Las normas piden un espaciamiento de aproximadamente 2,2 veces la longitud de la pica; si se colocan más cerca, el rendimiento disminuye.

Cómo se eligen los materiales

Suele usarse varilla corrugada o perfil en L de unos 16 mm de diámetro. El ángulo se clava con mayor facilidad, pero la varilla y el acero desnudo, en general, se oxidan con rapidez. Según GOST, se recomiendan picas galvanizadas o recubiertas de cobre. En el mercado hay kits ya preparados: varios tramos galvanizados de 1,5 metros que se conectan para alcanzar la profundidad y la resistencia deseadas.

El suelo es el factor determinante

El rendimiento del circuito depende menos de la longitud de las picas que de la humedad del terreno. En suelos húmedos, la resistencia es menor; en condiciones secas, se necesita un sistema más largo o más ramificado. Las picas se unen con una pletina metálica, formando un solo conjunto que conduce con fiabilidad la corriente de fallo y mantiene a salvo la red eléctrica de la vivienda.

El bucle de puesta a tierra en triángulo se popularizó no por una exigencia normativa, sino porque resulta práctico. Se instala sin complicaciones, ofrece resultados previsibles y ayuda a alcanzar la resistencia objetivo incluso en suelos difíciles. Con materiales de calidad, el sistema dura más y sigue cumpliendo su función protectora con fiabilidad.