15:43 07-12-2025

Guía del cuadro eléctrico: reparto de cargas en casa

Aprende a planificar el cuadro eléctrico: reparto de cargas, líneas dedicadas y equilibrio de fases en casas y pisos. Consejos para cocina, baño y calefacción.

Un cuadro de distribución bien ordenado es la columna vertebral de un sistema eléctrico estable. La forma de agrupar los circuitos y repartir la demanda entre las fases define no solo la comodidad, sino también la seguridad. Un desliz en esta etapa abre la puerta a sobrecargas, disparos del interruptor y desgaste prematuro del equipo. En viviendas unifamiliares el reto se acentúa: un suministro trifásico exige repartir la potencia con cabeza. En los pisos la tarea es más sencilla, aunque la cocina y el baño siguen siendo los puntos de mayor consumo.

Qué aparatos requieren atención especial

Cada equipo eléctrico tiene una potencia nominal. Encimeras, hornos, convectores y termosimulan una carga considerable sobre la instalación. También cuenta el patrón de uso: no todo funciona a la vez.

Al diseñar el proyecto se aplica un factor de utilización. Sirve para estimar la carga real que aparece en el día a día.

Viviendas unifamiliares: trabajar con un suministro trifásico

En casas particulares, lo más habitual es una conexión trifásica de 380 V con una potencia total de 15 kW. Un interruptor general de 25 A permite unos 5 kW por fase. La calefacción va primero. Si se instala una caldera eléctrica, casi siempre es trifásica. En su interior suele haber tres resistencias conectadas en estrella, lo que equilibra el reparto.

En la práctica, calderas de alrededor de 8 kW funcionan casi de continuo en invierno. Eso significa que una parte importante de cada fase ya está ocupada. El resto de los aparatos hay que asignarlos con cuidado, pensando en qué tiende a funcionar al mismo tiempo.

Algunas reglas sencillas para el hogar:

Aun con un uso moderado, el límite de 15 kW se alcanza rápido. En casas con conexión monofásica de 7 kW, salir adelante sin una fuente de calor adicional resulta prácticamente inviable.

Convectores en lugar de caldera: otro enfoque

Si la calefacción se reparte por estancias mediante convectores, la carga tiende a suavizarse. Estos equipos se activan según la necesidad y no todos a la vez, lo que en la práctica reduce el riesgo de sobrecargas. Los convectores pequeños, de 0,5–1 kW, pueden integrarse en circuitos de tomas existentes si se respetan las normas de instalación. La segunda planta suele requerir menos potencia, porque el calor asciende de forma natural. Es una solución flexible y adecuada para viviendas con potencia disponible limitada.

Apartamentos: suministro monofásico y sus matices

Los pisos modernos suelen disponer de un suministro monofásico de 10 o 13 kW. La clave está en agrupar los circuitos con criterio y reservar líneas dedicadas para los aparatos de alta potencia.

Guía básica para apartamentos:

Circuitos de tomas

Cada estancia debería contar con su propio circuito. Las derivaciones pueden hacerse en cadena o en radial mediante caja de empalmes. Esta última opción reduce puntos débiles.

Iluminación

La carga es mínima, así que vale una única línea o líneas separadas por habitación. Utiliza cables de 1,5–2,5 mm² y magnetotérmicos de 6–20 A.

Baño

Lavadora, armario de secado y termo requieren líneas dedicadas. Para calentadores instantáneos a partir de 5 kW, emplea cable de 4 mm².

Cocina

Es la zona más exigente. Para el horno y la encimera, usa cable de 6 mm² o dos líneas independientes de 4 mm². Cada toma del salpicadero debería ir en su propio circuito. Así las conexiones se mantienen estables cuando coinciden varios equipos.

La planificación es la principal herramienta de seguridad

Un reparto inteligente de la carga comienza por algo simple: conocer la potencia de los aparatos y tus hábitos reales de uso. En una casa, ten en cuenta la caldera y equilibra las fases. En un piso, reserva líneas dedicadas para cocina y baño y evita conexiones innecesarias.

Cuando el diseño se piensa de antemano, la instalación funciona con estabilidad y el riesgo de incidentes se reduce al mínimo. Para quien esté trazando un proyecto eléctrico, estas pautas funcionan como guía práctica y, sobre todo, evitan sustos.